sábado, 8 de mayo de 2010

4. El camino fácil

Viernes otra vez. Manuel, una amigo suyo y yo nos juntamos en una esquina a una cuadra del antro, compramos chicles de menta y entramos.
Bailamos.
En un momento su amigo se me acerca al oído y me dice:
- Esteban te esta mirando.
Me fue fácil notar su tono de complicidad y su mirada justo detrás mio. Gire despacio y lo vi y sin pensarlo le regale una sonrisa, digamos que era lindo, que no era alto pero tampoco bajo, que se notaba que iba al gimnasio y que sus tatuajes llamaban la atención entre la multitud.
Seguí bailando, claro Manuel estaba a mi lado con un trago en la mano y entendiendo a la perfección lo que estaba pasando.
Yo no quería enamorarme, no quiera limitarme y Esteban era justo lo que necesitaba para eliminar cualquier posibilidad de que Manuel me quisiera.
- Ya vuelvo.
Les dije y me fui hasta la barra a comprar un agua mineral. Esteban me siguió, se puso justo atrás mio, se acerco y me dijo como si ya me conociera:
- Hola, como estas?
- Bien, vos?
- Bien, me llamo Esteban, vos?
- David.
No sabia lo que hacia, estaba nervioso pero creo que no se notaba, el si sabia lo que quería:
- Queres bailar David?
- Dale.
Bailamos un rato, alcance a ver la cara de odio de Manuel mientras se iba con su amigo al baño. Me pregunto que música escuchaba y cuantos años tenia, yo le pregunte lo mismo, me dijo que tenia 23, no se si era cierto.
Empezó a sonar Todos me miran de Gloria Trevi y el me agarro la mano sin preguntarme, me beso y lo bese, me dijo al oído:
- Vamos a mi casa?
Yo solo sonreí, salimos sin saludar y nos subimos a un taxi.